Claro que te entiendo, me dijiste. Y claro que me entendés, siempre me entendés. Y yo también a vos. ¿Cuántas veces hemos llorado amores, más no sea a través de cervezas, en la cocina de Santo Tomé? ¿Cuánta catarsis hemos vomitado en dibujos, en viñetas, en trazos de marcadores? Usá éstos, fijate cómo escriben, te sacan tensión. Esas líneas moduladas, Lumi, connotan tu equilibrio, o tu desequilibrio también...
Claro que te entiendo, me dijiste. Y claro que me entendés, siempre me entendés. Y decía, que yo también a vos. ¿Cómo vas a olvidar el abrazo de ella? ¿Cómo vas a borrar sus besos, y cómo no extrañar su ser?
Claro que te entiendo, me dijiste. Y claro que me entendés, siempre me entendés. Yo también a vos. ¿Quién más que yo, para comprenderte? ¿Quién menos que yo para decirte que es erróneo tu proceder? Erróneo, no erróneo, da igual: es un sentir. Un sentir hermoso, y también de los más dolorosos. De los más impotentes. De los más dañinos. De los más enfermizos.
Claro que te entiendo, me dijiste. Y claro que me entendés, siempre me entendés. Sos mi hermano mayor. Siempre lo fuiste. Sabés cuándo practicar en mí un NUDILLIOS sanador -más no sea un instante- de penas. Sabés cuándo mi mundo se va a derrumbar, y sabés rescatarme a tiempo.
Claro que te entiendo, me dijiste. Y claro que me entendés, siempre me entendés. Yo también a vos. Nuestras vidas se suceden al unísono, nuestros dolores también y nuestras alegrías parecen ponerse de acuerdo para que las vivamos también conjuntamente.
Claro que te entiendo, me dijiste. Y claro que me entendés, siempre me entendés.
Claro que te quiero, te digo.
Te quiero tanto tanto
como vos a tus marcadores,
como vos a tus cuadernos,
como vos a tus comics,
como vos a tus muñecos de colección,
como vos a Linterna Verde.
Claro que te quiero, te digo una vez más. Y claro que me querés, siempre me querés.
2 comentarios:
¡Pero si usté es la amiga más linda que cualquier superhéroe podría desear!
absolutamente deacurdo con la comadre
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