30.1.10

Fidel

Su mano sostiene el bajo vientre; la otra intenta no perder fuerza asiendo la silla.
En la silla, la mujer de verde la intenta animar Vamos mami, ya falta poco.
Ella no siente ánimos, ella no siente sus genitales, ella no siente sus piernas.
Tampoco.
Su mano en el bajo vientre, la otra sostiene la silla.

Algo le chorrea entre las piernas; algo espeso,
de color rojo oscuro; bordó oscuro, marrón.
Él la mira, él le toma la mano, él le besa la frente.
Ella grita que no puede más, él le dice que ya falta poco.
Él pierde su mirada en aquel ojo que mira el magma -como diría un Lucho Alberto-.
Ella nota en el reflejo de los ojos de él, que la cabeza ya se asoma allí, abajo.
Su mano en el bajo vientre, la otra sostiene la silla.

Ella se caga. Caga el piso, se caga las piernas.
Las piernas que le tiemblan, su mano en el bajo vientre.
La otra, sostiene la silla.
Su vergüenza en el piso, junto a la mierda.

La coronan, o ella corona, o la corte del Rey Crimson.
A sala de partos, mami. Rápido.
Ella parada, ella abierta de piernas, ella y una cabeza en su entrepierna.
Ella camina, ella camina y llega a la silla. 
Parece eléctrica, o de torturas. 
Pero no.
Pero ella con su mano en el bajo vientre, la otra la sube a la silla.

Él y su gorro. Él y su disfraz para traer gente al mundo.
Ella llora y ríe, ella con sus manos asiendo la silla.
Él la mira, él le toma la mano, él le besa la frente.
Ella grita que no puede más, él le dice que ya falta poco.
Él pierde su mirada en aquel ojo que mira el magma -como diría un Lucho Alberto-.
Ella nota en el reflejo de los ojos de él, que Camilo llegó, que Camilo asomó.

Ella sangra, desangra. Ella no siente las piernas.
La cosen, Muy bien, Mami.
Camilo, él y ella.
Camilo.
Él.
Ella.
Feliz.

.23·12·2009.

2 comentarios:

Virchulina Barrios dijo...

Simplemente me encanto. Dá miedo... cosa de amazonas todo eso.

La Comadre dijo...

¿Y ahora?

Ve que si yo no la veo no sé.
Y si yo no sé, no sé saber,
no sé decir.
A usté no me gusta imaginarla.

Hoy es un día de mierda.
Con RR.

La quiero.